domingo, 13 de noviembre de 2011

El placer es un túnel al infinito

"Y jamás te aproximes al sexo con dureza, con odio, con celos, con irritación, en momentos de angustia. Lo que realmente ocurre es justo lo contrario. Cuando más abatidos y preocupados estamos, cuanto más enojados, desesperados y angustiados estamos, más nos acercamos al sexo. Una persona alegre no va en busca del sexo; pero una persona triste sí, porque lo ve como una oportunidad de escapar de la infelicidad. Pero recordar que si se acercan al sexo con tristeza, con preocupación, con amargura, con irritación y conflictos, jamás tendrán la profunda experiencia que ansían sus almas, no vislumbrarán en él la supraconsciencia. Pero esto es lo que ocurre cuando se adopta la actitud opuesta. Les ruego que únicamente se aproximen al sexo cuando estén dichosos, alegres, cuando tengan el ánimo dispuesto a la oración, cuando sientan el corazón lleno de alegría, paz y gratitud. Sólo la persona que se acerca al sexo con ésta actitud puede alcanza la superconsciencia, el samadhi." página 99, 98
 "En este contexto, el hombre y la mujer son dos polos opuestos, el polo positivo y el polo negativo de la energía.  El encuentro correcto de esos dos polos completa un circuito y es una especie de armonía, o de melodía. Si el acto sexual dura lo suficiente, en tiempo e intensidad, si una pareja formada por un hombre y una mujer puede prolongar el acto sexual durante más de media hora, aparece un halo de luz a su alrededor.  Cuando la electricidad corporal de los dos coincide profunda y completamente, se ve un destello de luz alrededor de la pareja en medio de la oscuridad.  Varios destacados investigadores han realizado su trabajo en este campo e incluso han hecho fotografías. La pareja que llega a la experiencia de ese halo eléctrico, trasciende el sexo para siempre" página 101
Osho, el libro del sexo, capitulo 4

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