martes, 8 de noviembre de 2011

Fotografiando el aire

Un montón de mentiras juntas cayéndose. No saber, si se está frente a la verdad o delante de distorsionadas imágenes del ser. Carecer de la certeza,  respecto de qué es lo que se ve,  porque esto, aunque tangible, es  capaz de salir de una fiesta negra de disfraces. A veces, la gente miente sin saber que lo hace, dice cosas que no se sostienen  y luego las olvida rápidamente, a veces, a veces también duele, o jode profundamente, que alguien, innecesariamente no tome conciencia de lo que dice,  porque esto  tiene un valor terrible al no corroborarse en los hechos,  terrible porque es irremediable y  es, no obstante algo revelador, sobre todo cuando se dicen cosas que nadie pide que se digan y que, tuvieron una extrañamente inútil razón de ser en el lenguaje. O, una obvia razón de NO SER, aunque inabordable para la mente, que de haber hecho registro de la ausencia de sentido  tan grande, no hubiera dado al cuerpo la orden de tipear o de decir falsamente,  y en lugar de eso, no indicaría sino escribir y hablar SIEMPRE creativa y necesariamente,  en contraposición a destructiva e in-necesariamente.

La enloquecedora búsqueda de lo verdadero, mientras estamos manejándonos dentro de un mundo falso, me hace creer,  que en "ciertas" ocasiones solemos sentir cosas que uno ni siquiera sabe que siente y pensar, que sentimos cosas que en realidad no ocurren. 

Lo que pasa, es tan complejo como  sentir que vivo fotografiando el aire.

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